Abril trajo buenas noticias para el sector automotor. Después de varios meses de caída en los patentamientos, las ventas repuntaron unos puntos en comparación con marzo, y si bien cayeron comparadas con el año anterior, hay expectativas en que lo peor de la tormenta haya pasado.

 

Las buenas noticias vienen acompañadas de anuncios de inversión de varias automotrices y lanzamientos de algunas marcas que se anticiparon al Salón de Buenos Aires, donde se completarán las principales novedades de 2015.
En este contexto vuelve la pregunta clave: ¿es un buen momento para comprar un 0km?. Y las dudas van aún más allá: ¿conviene hacerlo al contado o a largo plazo?.
Para la primera pregunta, desde la consultora Abeceb explicaron que, en una época pre-electoral, muchas personas deciden adelantar sus decisiones de compra. Es decir, aquel que tiene pensado cambiar el auto, puede hacerlo antes de octubre por temor a los cambios que pueden venir después de los comicios.
Desde las automotrices siempre recomiendan que es una buena opción cambiar el vehículo, pero ahora hay otro tema clave: el 30 de junio vence el decreto que fija el piso para aplicar el impuesto interno. Nadie sabe que va a pasar, pero una de las opciones es que se suba este monto (arrancó en $240.000 como referencia de venta al público y actualmente es de $275.000). De esta manera, puede suceder que muchos modelos que se contuvieron en este nuevo valor para no excederse y ser alcanzados por el gravamen, se disparen hasta un nuevo monto. Son todas especulaciones, pero eso ya pasó en la primera etapa.

 

A estas cuestiones de comprar se suman otras dudas, y es la decisión de hacerlo al contado o a largo plazo, y acá aparece el rol de los préstamos prendarios de bancos y terminales.
El mercado, en este sentido, está mostrando una reactivación en cuanto a las ofertas de los bancos, ya que después de 12 meses, el monto mensual colocado bajo la forma de préstamos prendarios pasó a terreno positivo en marzo en comparación con el año previo.
La tendencia a la baja arrancó en febrero de 2014 y tuvo su peor derrumbe en noviembre, cuando las colocaciones cayeron 55%. En marzo cambió la tendencia y hubo colocaciones por $770 millones, un crecimiento de 40% respecto al mismo mes del período previo.

 

Si bien este camino recién comienza, es una buena señal que tienen que ver con una mejora en el poder adquisitivo gracias a la recomposición  salarial que acordaron algunos sectores y al financiamiento a tasas más competitivas que vienen impulsando las terminales.