¿Porque el género dominguero sigue existiendo?

Imprimir
PDF

 Por unas razones o por otras, un servidor, como tantos otros, es un usuario intensivo de las rutas y calles de Bs.As.. Con vasta experiencia en todo tipo de condición, uno ya está acostumbrado a casi todo, pero me sigue llamando la atención la prevalencia de un género de automovilista, caracterizado por una conducta y unas manías muy marcadas:

El dominguero.

El dominguero no nace, se hace. Es un género que parecía en extinción, pero en cada avenida o ruta nos vuelve a demostrar que sí, que sigue existiendo. Y que, desgraciadamente, no tiene visos de corregirse a corto plazo.

 

¿Cómo identificarlo?


- Distancia de seguridad: El dominguero nació para leer el número de teléfono que aparece en el porta patente promocionando un mecánico o lavadero amigo.
Cuando le busques en el retrovisor te asustarás, pues desde él podrás contarle los pelos de la nariz. Parece ser que en la autoescuela confundió la unidad de medida de distancia de seguridad recomendada de metros a milímetros. Así, a 120 por hora, en lugar de dejar 144 metros, prefiere dejar 144 milímetros.

 

- Luces largas siempre: Si te toca conducir de noche, tu retina será la primera en percatarse del dominguero. Las luces largas se hicieron para que él siempre vea mejor que los demás. Aunque lo tengas pegado al cogote no verá razón alguna para quitarlas. Y si le enciendes las balizas creerá que le estás retando a algún tipo de juego violento y te realizará movimientos agresivos. Existen variantes de domingueros según localidades, en este sentido, los hay que creen que si se pasan al carril izquierdo de la autovía ya no encandilan a los que van por el carril derecho. Están también los que tienen los faros regulados para alumbrar Marte o Júpiter.

- El carril izquierdo es mío: Da igual que el carril derecho esté desocupado o repleto de coches haciendo una cola de 500 metros. Él siempre prefiere ir por la izquierda aunque circule a 100 km/h. Su reacción para invitarle a darte paso puede acabar con amenazas de muerte o incluso con demostraciones de lo que es un cuchillo.



- Van en manada: Puede que la ruta o autopista tenga kilómetros desangelados, donde no te cruzas con nadie. Pero de pronto, sin previo aviso, te encuentras 8 coches juntos, pegados unos tras otros, todos circulando casi a la misma velocidad. Y entonces te preguntas, ¿qué demonios están haciendo? ¿van en grupo? Pues no.

Al género dominguero, hemos llegado a deducir, le gusta agruparse, en una suerte de caravana aerodinámica, tal vez para facilitar su aniquilación el día que a algún miembro de la manada le reviente un neumático y otros ocho coches los choquen por detrás.



- Mantenerse en el carril es aburrido: Cuando te acercas a un dominguero por detrás, creerás que estás corriendo contra Niki Lauda, que se está defendiendo de un sobrepaso. Esos cruces izquierda-derecha-izquierda sin previo aviso. Esas invasiones de tu carril en el instante menos esperado te acelerarán el pulso y te dispararán la adrenalina. Y no, no te quejes con un toque de bocina para alertarle que lo vas a chocar, pues de la misma manera que te he comentado más arriba, eso puede desencadenar toda una serie de amenazas por parte del citado dominguero.

- Los radares son para probar los frenos: Los domingueros están convencidos de que un radar a 120 km/h se ha de pasar a 80 km/h. Así, si llevas delante a un espécimen de estos y ves una señal de radar, apártate todo lo que puedas, o te encontrarás haciendo un test de frenada instantáneo.

 

- Hay que conducir tumbado: La posición de conducción es muy importante para el dominguero. Hay que intentar ir lo más tumbado posible, conduciendo con el brazo derecho completamente estirado hasta intentar alcanzar el aro del volante.

- El baúl nunca está suficientemente cargado: Esperar que un dominguero te vea por el retrovisor central es una quimera. Estos personajes llevan tan cargado el baúl que cualquier posibilidad de visibilidad hacia atrás está completamente descartada, generalmente bloqueado por algún tipo de producto alimenticio típico de la zona de la que regresan:

- Echar marcha atrás en el peaje es un derecho constitucional: Piénsalo, el dominguero no conoce las señales del tele-peaje. Es la única explicación que uno encuentra cuando los ve en manada aproximarse hacia la cabina de peaje automatizada, esa que ven sola y desangelada mientras las demás cuentan con colas de 20 autos. Pero cuando llegan allí no hay nadie para atenderles, y comienza a dar marcha atrás. Ni que hablar o que piensen de hacerlo con precaución y balizas. Tú deberás comenzar a maniobrar cual James Bond en una persecución de película.

- Las presiones de los neumáticos son las de fábrica: Sí, pero las que le pusieron en la fábrica al auto, el día que salió a la venta. Desde entonces, el género dominguero no ha vuelto a enchufar un manómetro a sus neumáticos, por lo que es típico verlos rodando rozando con las llantas el asfalto.

- El techo es tu segundo baúl: Tenemos la mala manía de asociar eso de los techos cargados con enormes paquetes a los descendientes de marroquís que bajan a Marruecos cada verano a pasar el mes de agosto.

- Hay que hacer barricada en medio de la estación de servicio:
Un último signo definitorio, aunque seguro que encontraran muchos más para comentar, es la manera de dejar el auto en la estación de servicio. Da igual que los demás queramos entrar o abandonar la estación de servicio. El dominguero es dueño y señor de YPF o Shell, y cruza el auto en medio del lugar, aún sin más intención que comprar una botella de agua y sin ganas de echar combustible, creando una suerte de largada como en las carreras de F1

 

Sin solución

Lo peor de todo es que el género dominguero tiene su subsistencia garantizada para los próximos 10 años. Y es que, hasta que no se conduzcan los autos solos, nos seguirá tocando disfrutar de este personaje que toma su auto cuatro veces al año para salir a la ruta de vacaciones sin tener en cuenta las normas de conducción.
Afortunadamente, el resto de días del año podemos circular con la tranquilidad de saber que los domingueros son como son porque apenas conducen nunca, y no nos los vamos a encontrar.

Clínicas de conducción 4x4

Servicios para empresas

Salidas de Pesca

Canal de Video