Infiniti FX 30d S, un off-road deportivo

Imprimir
PDF

 

Tal y como lo hablamos en  artículos anteriores ya está disponible en el mercado Europeo la nueva camioneta 4×4 de la marca Infiniti; el nombre de serie que ha recibido este vehículo es Infiniti FX 30d S, se trata de una SUV muy parecida a su antecesora la FX37 S, que también tuvo un lugar dentro de los post de nuestra revista; cabe mencionar que el modelo que hoy te presentamos es uno de los más avanzados en términos de máquinas para ciudad y para campo, esto se debe a la complejidad de su construcción y a la sutileza de los detalles.

 

 

Aunque aun se encuentra en su etapa de prueba en los concesionarios ya está a la venta en algunos países; es importante saber que en relación a su predecesora no posee muchas diferencias, no obstante cuando se sabe dónde buscar seguramente encontraremos una que otra contraposición; y es justamente de esas singularidades de las que hablaremos a continuación.

 

 

Suspensión distinta.

Una de las partes más importantes de esta camioneta ha sido la afortunada en relación a su cambio y modernización; me refiero a la suspensión que se ha modificado para bajar el chasis de la Infiniti FX 30d S en 25mm; esto se hizo con el objetivo de incrustarle unas enormes llantas tipo Schmidt Revolution de 21 pulgadas aproximadamente; dichas ruedas cuentan con un color negro en el interior y plateado en el exterior.

 

 

Propulsión y tracción prominente.

Si se analiza cada uno de los elementos que conforman el motor de la Infiniti FX 30d S sabremos lo capacitada que está para surcar caminos verdaderamente difíciles; en ese sentido os digo que se ha logrado llegar a la cifra de los 280 CV de potencia y un par máximo de 600 Nm con los cuales es muy difícil no salir de algún problema en el recorrido.

 

 

 

Potente, aunque no sobresaliente

El motor de tres litros V6 proviene de su socio aliado Renault y se complementa con un cambio automático de siete velocidades procedente de la casa Nissan. Dicho cambio también lo podemos ver en el 370Z. Esta combinación desarrolla 238 CV y, a partir de las 1.750 revoluciones por minuto, distribuye un par motor de 550 Nm entre las cuatro ruedas. Aparte de un breve segundo de reflexión, este propulsor nos regala un potente empuje sin pérdidas de tracción. Su tiempo de aceleración está fijado en 8,3 segundos y su velocidad máxima en 212 km/h. Se trata sin duda de cifras respetables, aunque resultan algo desilusionantes si las comparamos con las de la versión de gasolina en su acabado básico, disponible por un precio similar. Con la mecánica de gasolina el FX acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, mientras que su velocidad punta alcanza los 230 km/h.

Además, el motor de gasolina resulta más suave y ofrece un sonido más envolvente. Aunque el propulsor diésel está bien desarrollado, lo que escuchamos a la hora de pisar el acelerador es algo similar a un gruñido y definitivamente nada parecido a un deportivo. Su marcha algo áspera no está a la altura de las lujosas y refinadas pretensiones de la casa Infiniti. La comparación surge enseguida con el nuevo Porsche Cayenne Diesel, cuyo motor es sumamente silencioso y, además, hace posible un rendimiento aún mejor. Y pese a una agilidad superior evidente, según la casa Porsche el Cayenne presenta un consumo 1,6 litros inferior al del FX30d para el que Infiniti homologa nueve litros. Al conducir de forma sosegada el ordenador de a bordo marca exactamente dicha cifra. Si, por el contrario, pisamos un poco el acelerador, el consumo se eleva al menos dos litros.

 

 

Ágil como una gacela

Sin embargo, el FX no tiene nada que objetar a una conducción más exigente. Este gigante se muestra más que dispuesto a una conducción rápida en curva, especialmente en el acabado S – objeto de todas nuestras pruebas –, con chasis deportivo y dirección integral. Evidentemente, con unas llantas de 21 pulgadas bastante sensibles a las irregularidades del asfalto el aspecto del confort se ve algo mermado. Lo mejor que se puede hacer es pasar por encima de los guardias tumbados de forma suave y evitar los baches profundos de la calzada. En cambio, las curvas se pueden tomar de forma mucho más desinhibida. Una dirección dosificable y algo endurecida en su versión deportiva y el diámetro relativamente pequeño del volante transmiten una sensación de inmediatez y un manejo similares al de un deportivo. Si se trata de curvas estrechas contamos además con una dirección activa en el eje trasero (RAS), de serie en la versión S, que permite entrar aún con más fuerza en ellas. Un escaso balanceo, unos frenos de grandes dimensiones y el sistema de amortiguación adaptativo contribuyen a entusiasmar a los fans de la dinámica transversal.

 

 

 

Clínicas de conducción 4x4

Servicios para empresas

Salidas de Pesca

Canal de Video