Nissan Qashqai 2.0 dCi 150 FAP 4x4 Tekna Sport

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Si hay un modelo reciente que desde su lanzamiento ha roto los esquemas (incluso a los responsables del propio vehículo), ese es el Nissan Qashqai. Desde que llegó al mercado Español ha logrado tal éxito comercial que se ha tenido que incrementar la producción en varias ocasiones, y muchos clientes han tenido que sufrir largas listas de espera.
Desde el Reino Unido hasta China, pasando por España, Italia y Francia, el Qashqai es un modelo que se coloca siempre en los rankings de ventas una posición de privilegio mes a mes, pero ¿qué tiene para haber alcanzado tal éxito? Pues eso es lo que trataremos de descubrir en la prueba de la semana.

 

 

 Para la prueba la unidad elegida ha sido una de las más interesantes por su equilibrio en todos los apartados: 2.0 dCi 150 CV 4WD Tekna Sport. Es cierto que las variantes más vendidas están dotadas del 1.5 dCi y siempre en configuración 4x2, pero en un crossover compacto como este lo ideal es contar con el sistema de tracción total y así poder disfrutar al máximo sus posibilidades en cualquier momento, independientemente de la adherencia del piso.

 

 Con la introducción del restyling el año pasado, las ópticas delanteras, parrilla y paragolpes tomaron un camino algo más dinámico, transmitiendo un aspecto menos serio y aburguesado. En la zaga sólo los nuevos pilotos con nueva carcasa fueron novedad, pues el resto de apartados estéticos no fueron alterados. Lógico, si encima cuando se realizó el cambio mantenía un elevado nivel de demanda.

 

 En el interior no hay demasiadas concesiones al diseño, pero todo está en su justo sitio y resulta, ergonómicamente hablando, más que correcto. El interior, de corte tradicional, divide la consola central en dos partes importantes: sistema de sonido/navegación, y climatización. En los Tekna Sport el navegador es de serie y frente a los primeros Qashqai, lleva la pantalla integrada en el mismo equipo, evitando el postizo anterior que no era nada estético. La climatización, bizona, funciona correctamente y se caracteriza por la sencillez de su manejo.

 

 Y esto es algo que se puede extender a todos los mandos. A poco que tengas contacto con la tecnología actual, sabrás manejar los principales botones repartidos en consola y volante sin necesidad de acudir a los aburridos y en muchos casos enormes libros explicativos. Es un detalle que para muchos puede ser definitivo, pues facilita mucho el día a día (todavía recuerdo el complicado volante de los Citroën C4 Picasso, que requieren un periodo de adaptación y unos cuantas horas de lectura del manual de usuario).



La instrumentación me ha gustado por la facilidad de lectura. La cantidad de información es la habitual hoy día y aunque no tiene temperatura del aceite, al dar el contacto sí informa del nivel (si es correcto o no). El ordenador de viaje por su parte cuenta con datos relativos al consumo instantáneo y medio, velocidad media, autonomía restante, recorrido realizado y tiempo empleado. Desde esta misma pantalla también se pueden configurar diversos apartados del vehículo y, al contrario que en otros modelos de Nissan, en el Qashqai todo se realiza desde el volante, haciendo mucho más cómoda su manipulación.

 

 La calidad de realización es buena. Se emplean plásticos acolchados para las zonas superiores y otros de peor apariencia visual y al tacto en los inferiores. Pese a este último detalle, la calidad de ensamblaje es muy buena y no hay cortes mal realizados o rebabas. Eso sí, algunos materiales como el que bordea la caña de la dirección o la parte inferior del volante son muy sensibles a las ralladuras, por lo que habrá que tener más cuidado de lo normal para no dejarlo marcado.

 

El espacio en las plazas delanteras es correcto, con buena sensación de amplitud y cotas más que dignas en todas las direcciones. Una correcta postura al volante se consigue en pocos segundos, pues tanto el asiento como el volante tienen reglaje en altura (y este último también en profundidad).

 

 En las plazas posteriores la cosa cambia un poco. Para dos adultos no se pueden poner pegas, pero un tercero irá algo agobiado por diversas razones: túnel central, parte posterior de la consola entre los asientos delanteros y anchura algo justa. Si a esto le sumamos que va un poco más alto que los dos asientos laterales, cuando cuentas con techo solar la altura resulta justa.

 

 En cuanto al volumen del maletero, con 400 litros de partida resulta correcto. Abatiendo los respaldos y quitando la toldilla que lo cubre se puede incrementar notablemente las posibilidades de carga, especialmente para llevar objetos voluminosos. Eso sí, el borde de carga está más alto que en cualquier otro compacto, y a la par que en muchos todocaminos.

 

 Otro punto en el que Nissan ha sabido jugar bien sus cartas es a la hora de articular los niveles de terminación. Desde el más básico Visia ya cuenta con todo lo indispensable, y en los más completos Tekna Sport y Tekna Premium no falta prácticamente nada. En el modelo probado, el segundo más equipado de la oferta española, podemos destacar como parte del equipo de serie el techo panorámico, sistema de navegación con lector de tarjetas SD, puerto USB y Bluetooth, cámara posterior, control de velocidad y llantas de aleación de 17 pulgadas –de 18 opcionales como las de nuestra unidad-.

 

 Para conocer de un vistazo toda la dotación, a continuación dejo un resumen con lo más relevante:

  • ABS + EBD
  • ESP + TCS
  • Airbags frontales, laterales y de cortina
  • Dirección asistida
  • Faros antiniebla
  • Sensor de lluvia
  • Autoencendido de luces
  • Control y limitador de velocidad
  • Ordenador de viaje
  • Climatizador de dos zonas
  • Cámara de visión posterior
  • Sistema de navegación a color
  • Lector de tarjetas SD y puerto USB
  • Bluetooth
  • Volante multifunción
  • Elevalunas eléctricos (4)
  • Cierre centralizado con mando
  • Espejos retrovisores eléctricos
  • Espejos abatibles con mando eléctrico
  • Cristales tintados
  • Asiento posterior abatible
  • Barras de techo
  • Techo panorámico de cristal fijo, con cortinilla eléctrica
  • Pedales de aluminio
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas
  • Paragolpes pintados
  • Elementos exteriores en color carrocería

PRINCIPALES OPCIONES

  • Llantas de aleación de 18 pulgadas, 350 €
  • Pintura metalizada, 416 €
  • Pack Sport Chrome, 650 €

PRECIO BASE: 28.050 €
PRECIO UNIDAD PROBADA: 28.816 €

 

 

 RIVALES

Situar al Qashqai dentro de un segmento en concreto es complicado. Según Nissan es un compacto con una carrocería algo más elevada, pero a su vez lo denomina crossover. Su principal rival hoy día es el Mitsubishi ASX 200D-iD 4WD Motion, que cuesta 28.670 €. Otro posible candidato podría ser el Peugeot 3008, pero no hay en la actualidad una versión con tracción total con una potencia parecida (acaba de llegar el Hybrid4, pero es otra historia). De los SUVs compactos, un Renault Koleos 2.0 dCi 150 CV Dynamique cuesta 29.615 € y tiene una dotación algo menos completa. Si hablamos de compactos tradicionales, con tracción total sólo están los Audi A3 Sportback 2.0 TDI 140 CV Quattro Ambition, que parte de los 31.430 € con una dotación inferior, y el Subaru Impreza 2.0 Bóxer Diésel Rally, que sale por 25.860 €.

Como puedes ver, la situación es complicada y al mismo tiempo sencilla. El Qashqai rivaliza con todos y con ninguno, según la versión elegida. Lo que está claro es que aunque no es barato, por relación equipamiento-motor-precio no hay muchos modelos que ofrezcan tanto por lo que cuesta.



 

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