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  ¿Reparar un radiador con pimentón?
 

No. Ni te has equivocado de revista ni esto es un libro de recetas. Te sonará raro, pero es cierto que es posible reparar una fuga en el radiador sirviéndote únicamente del pimentón que puedes comprar en cualquier supermercado.

 

Al igual que un pinchazo, es muy fácil que esta situación se dé en los viajes. Una piedra en el ángulo menos adecuado o un golpe inesperado puede provocar una fuga en el radiador de nuestro vehículo, con el correspondiente riesgo de recalentamiento del motor. En esta situación, tenemos varias opciones. Si la fuga no es muy grande, un poco de pimentón rojo nos valdrá para salir del apuro. ¿Te imaginas cómo?

 

COMO PROCEDER

Lo primero, como siempre que nos detenemos para revisar el motor, será parar el coche unos instantes para que se enfríe un poco. Lo segundo, con cuidado y siempre con guantes, sacaremos el tapón del radiador y rellenaremos el circuito con agua. Tras esto y con el motor parado, verteremos el pimentón por el tapón y seguidamente podremos el motor en marcha para que el circuito trabaje y circule el agua. La mezcla del pimentón con el agua, al llegar al sector en el que se ha producido la fuga, crea un tapón que impide la perdida de agua.

Deberemos verter pimentón hasta que deje de gotear el circuito, pero cuidado con abusar: de la misma manera que tapa la fuga, la especia puede también obturar parte de los conductos y calentar el motor, produciendo precisamente el efecto que queremos evitar con su uso.

 

OTRO PEQUEÑO TRUCO PARA SALIR DEL PASO

Si vemos que la fuga es más seria que un poro, podemos salir del paso con otro pequeño truco, aunque es algo más aparatoso e implica la necesidad de desmontar el radiador por completo. Una vez sueltos los manguitos, lo sacaremos del coche y lo pondremos en el suelo sobre un plástico o manta para evitar que las celdillas se ensucien. Una vez tengamos el radiador en disposición, realizaremos una pasta mezclando pegamento de impacto rápido y arena e iremos rellenando el agujero ayudados de una espátula u otra herramienta similar. Le iremos dando capas hasta tapar por completo el agujero y, una vez finalizado el proceso, volveremos a montar el radiador en su sitio, rellenaremos de agua el circuito, pondremos en marcha el motor y lo purgaremos para sacar el aire y evitar calentones. ¡Y el coche ya está listo para seguir la marcha!